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Miércoles, 11 Octubre 2017 14:32

Cómo sobrevivir en un supermercado. Parte 1

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Cada día estamos más obesos, pero seguimos confiando en los mitos alimentarios arcaicos que nos han llevado a la obesidad: Me harto de comer todo lo que me pida el cuerpo el fin de semana (que para eso me lo he merecido después de estar hartito de trabajar), y el lunes pechuguita de pavo y ensalada. Pero quito los frutos secos y las legumbres, porque engordan.

No resulta fácil comprar con criterio, y aunque somos libres para decidir qué es lo mejor para nosotros, la realidad es que NO compramos de forma inteligente y tendemos a optar por las opciones más rápidas, fáciles y menos saludables que la industria estratégicamente coloca ante nuestros ojos.

La compra es la antelasa de nuestros hábitos alimentarios, es el paso previo a comer, y por tanto, requiere una atención mucho más mimada y activa en nuestra escala de prioridades. Decir NO a un alimento que no nos conviene es mucho más fácil en el supermercado, que una vez lo tienes en casa y desde tu sofá te diriges a la despensa, ahí ya no hay vuelta atrás, y lo sabes. En serio, NO COMPRES AQUELLO QUE NO TE CONVIENE. Y tú mejor que nadie sabes de qué se trata. Me estoy refiriendo a todo aquello sobre lo que no tienes control, lo que empiezas a comer hasta que se termine porque no puedes parar, lo que te hace sentir mal, lo que no forma parte de los alimentos saludables que quizás en la consulta de nutrición has aprendido. NO COMPRES AQUELLO QUE NO ES COMIDA.

Empezamos con unos consejos importantes:

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  • 1. PLANIFICA el menú de la próxima semana, y haz una LISTA de lo que vas a necesitar (por grupos de alimentos): Verduras / Frutas / Cereales integrales / Legumbres / Frutos secos / Lácteos (si los tomas) / Huevos-Pescado-Carne (si los tomas). El resto es totalmente prescindible para un MÍNIMO. Pensemos en términos generales, ya sé que necesitamos otros ingredientes para hacer ciertas recetas, pero dejémonos de chorraditas y vayamos a lo práctico, que hay mucho que aprender.

  • 2. Si vas al MERCADO de toda la vida, encontrarás exactamente esto, todo lo que sale de la tierra y del mar, y por tanto COMIDA. Te recomiendo la experiencia de desviarte al mercado de tu barrio, aunque sea una vez en la vida...

  • 3. INFLUENCIA DEL MARKETING Y PUBLICIDAD:
    • Tu fuerza de voluntad se hace más débil conforme transcurre el tiempo en el supermercado, con el paso de cada minuto, vas siendo más débil para caer en la tentación... por eso los alimentos menos saludables están al final del recorrido. ¿Te habías planteado por qué en la caja hay tantos productitos tentadores?

    • Los productos más vendidos (no más saludables) están a la altura de los ojos (mira también arriba y abajo para encontrar opciones saludables).

    • Colocar otros productos relacionados (y menos saludables) al lado de los más saludables. Ejemplo: Fruta y zumos frescos envasados / pan integral y bollería "casera" de supermercado. ¿Os suena?

    • Muestras gratuitas para probar: inducen a su compra. Como diría aquel, nadie da duros a cuatro pesetas.

    • Un producto desnatado no es más sano, puede tener alto contenido en azúcares, o que siendo sin azúcar añadido tenga grasa de palma o alto contenido en edulcorantes.

    • Evita los pasillos innecesarios. Ve al grano (recuerda que tu fuerza de voluntad no es infinita). Además, he aquí dos argumentos de peso que justifican en parte, por qué no debemos acabar metiendo en el carro el paquete de donuts, o las patatas fritas sabor barbacoa:

Los alimentos refinados y altamente procesados producen un fallo en la autorregulación del metabolismo (la maquinaria de combustión se hace más lenta y menos eficiente). De esta manera, el cuerpo se convierte en un excelente almacén de energía (grasa) y con el tiempo, va siendo cada vez más complicado y lento utilizarla (el organismo tiende a aumentar de peso, aunque comas lo mismo, porque consumes muy poco de ese almacén).

Palatabilidad. Los alimentos muy grasos, dulces y/o refinados producen una disfunción en el mecanismo de la saciedad (no dejas nunca de comer). ¿Te suene aquella frase de "cuando haces pop, ya no hay stop"? 

REVISA EL ETIQUETADO

  1. No te dejes llevar por el apelativo light, 0%, bajo en grasa o sin azúcar.

  2. Empieza a fijarte en la lista de ingredientes en primer lugar, y descarta aquellos alimentos que contengan más de 5 ingredientes.

  3. Si tiene grasa de palma, jaraba de maíz alto en fructosa o glutamato monosódico, no lo compres.

  4. Si el azúcar o equivalente está dentro de los tres primeros ingredientes, tampoco lo compres. 
  5. En las próximas entradas, aprenderás por qué mirar las calorías es una pérdida de tiempo.

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RECOMENDACIONES ÚTILES

  • El 75% de lo que comes debería ser de origen VEGETAL (fruta, verdura, legumbres, cereales integrales, tubérculos, semillas)

  • Consume alimentos de TEMPORADA, y a ser posible, LOCALES. Son de mejor calidad, sabor y precio. Si es posible, opta por la versión de alimento fresco, en lugar de envasado.

  • CARNE: Consume carne de pasto, que implica bienestar animal, sostenibilidad ambiental, fomento de la economía local y mejor aporte nutricional

  •  HUEVOS: Camperos o ecológicos (código cáscara 1 ó 0)

  • PESCADO: Recuerda que para hacer una compra responsable, hay que elegir pescado de temporada, y de origen local o de zonas más cercanas. Mejor la pesca extractiva con artes de pesca sostenibles, que la acuicultura y pesca de arrastre, por ejemplo. (VER ETIQUETA)

  • CONSERVAS de pescado NO equivalen a pescado fresco

  • No compres Panga / Surimi, gulas… no son buenas opciones (demasiada sal, azúcares, aceites refinados)

  • Utiliza la Guía Greenpeace online para comprar pescado de temporada y sostenible. Un recurso muy sencillo para saber qué pescado comprar en cada mes del año. 

 

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CONCLUSIONES:

Muchas de las enfermedades actuales crónicas, degenerativas, son la consecuencia de nuestros hábitos de vida actuales.

El excesivo procesado de los alimentos nos está haciendo adictos a la comida. 

No sabemos comprar de forma inteligente y nos dejamos influenciar fácilmente debido a nuestro desconocimiento.

Es esencial aprender a comprar de forma inteligente y saludable. ESTO NO ES UNA BROMA. 

 

 

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