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Aprenderemos de todo esto, no me cabe duda. 

Este encierro nos obliga en cierto modo a mirar hacia dentro de uno mismo, y reencontrarnos con lo que hay, nos guste más o menos. Porque, en los años que llevo dedicándome a trabajar en consulta, que calculo unos nueve, percibo un rechazo generalizado a observarnos, por dentro y por fuera. No tengo tiempo, era el mantra. Y hablo en pasado, porque hasta hace once días, andábamos todos corriendo sin tiempo que perder, apresurados porque no llegábamos, no sé muy bien a dónde. Ante propuestas tan sencillas como hacer tu propio pan, cocinar con tus hijos, pareja o tú felizmente solo/a un plato creativo y dedicar esa noche a degustarlo y hablar en la mesa, pareciese que la propuesta se alzaba al reino de los cielos, pero no a la persona que tenía delante, que me miraba ojiplática contestando: "Pero si no tengo tiempo ni para mirarme al espejo Estrella, a mí dame recetas que no requieran ni encender la vitro". Me van a permitir que diga mi opinión, pero pienso que de una manera u otra, huimos de nosotros mismos. Siempre hay un buen pretexto detrás, lo sé, incluso a veces de tal calado, que se me acaban los recursos lingüísticos y paso a la dramatización en plena consulta, optando por la sonrisa, las miradas o el silencio, que en cierta medida, ayudan a la reflexión de mi interlocutor. 

Y digo yo, que entre tanta videollamada y mensajes que nos están haciendo más cálido este recogimiento, dediquemos también un tiempo a escucharnos con atención. Yo propongo un ratito al inicio del día, ahora que el silencio reina en las calles, y es el canto de los pájaros quien nos recuerda que hay una vida fuera esperándonos, cuando todo esto acabe. Reflexionemos, lo ruego encarecidamente. 

Hablaba sobre esto hace no mucho tiempo con alguien cuya trayectoria profesional y humana me conmueve, y le decía: Creo que la idea de lucha feminista y resistencia, que comparto abiertamente, no está reñida con la consciencia sobre las emociones, propias y ajenas. No sé si estamos deshumanizándonos, quizás no, pero en mi opinión, estamos dándole cada vez más sitio a lo inmediato, a lo superficial y lo estéticamente adecuado. No hay margen para la reflexión. Creo que la falta de empatía es una losa incapacitante. Y es por eso que la gestión emocional es la gran asignatura pendiente que se arrastra.

La falta de contacto físico humano me tiene desconcertada, imagino que como tanta gente, hay días que llevo peor que otros. Lo echo de menos. Siempre me sentí muy cómoda en el formato cercano, intimista, y el mundo virtual no termina de alimentarme. No tengo perro, pero me considero afortunada de tener dos balcones llenos de plantas de todo tipo a las que cuidar. Hoy me he despertado temprano, he abierto los balcones y me he sentado en el suelo a quitar hojas secas y escuchar el delicioso silencio de mi calle, nada más, y nada menos. Es extraordinario el desbloqueo mental que supone, empiezas el día de otra manera. Perdí la cuenta del tiempo, supongo que me quedé un buen rato sentada hasta que las ganas de cafelito y tostadas pudieron más. 

Después de semejante perorata autobiográfica, vamos a lo que nos ocupa. Fruto de una conversación a fuego lento, de las que ahora tenemos el gusto de compartir más frecuentemente en este encierro colectivo, coincidíamos una vez más, Maribel y yo, en la idea de proporcionar ideas creativas que fomenten el placer por la comida, en estos días raros... No se trata de algo enrevesado, sino creativo, para estimular la motivación, y asequible, para salir lo mínimo de casa a comprar ingredientes... A este reparto unimos a la fiesta a Paola, con su infinita creatividad culinaria. Iremos por tanto publicando en los próximos días, una serie de post con recetas y recursos que hagan de este confinamiento, algo para recordar, y de lo que aprender.

Si hay algo de lo que estoy atiborrándome en este encierro, además de cocinar, es de cine. Y he pensado que, de algún modo, tenía que canalizar tanta energía invertida y recibida a través de estas dos artes. Me inclino por tanto a añadir al plato que haya cocinado ese día, la peli que me haya acompañado degustándola. Hoy tenemos galletas de algarroba, y una inmersión en las emociones y búsqueda de una misma, (aprovechando la coyuntura, y el discurso inicial...). Banda sonora maravillosa. El estilo narrativo de Won Kar Wai es delicioso, y los fotogramas que se crean en sus películas son verdaderas obras de arte que emocionan. Volver a ver, después de muchos años, My blueberry nights (Won Kar Wai, 2007), ha supuesto todo un revulsivo a este día. 

"Hace unos años tuve un sueño, empezaba en verano y acababa la primavera siguiente. En medio había tantas noches desgraciadas como días felices, la mayor parte en este café. Y luego una noche, la puerta se cerró, y el sueño se acabó".

 

GALLETAS DE ALGARROBA Y SÉSAMO

Ingredientes (para unas 16-17 galletas)

  • 130g harina de trigo o espelta integrales
  • 100g harina de algarroba
  • 1 huevo campero o ecológico (código 0 ó 1 en la cáscara)
  • 50 ml aceite de oliva virgen extra (puedes añadir mitad de aceite de coco y mitad de oliva, le dará un sabor más dulce)
  • 80g miel de caña, o 4 cucharadas soperas de panela
  • 5 dátiles + puñado de pasas 
  • 1 cucharada sopera de canela molida
  • 1 cucharadita de postre de bicarbonato (si no tienes, pues levadura en polvo)
  • 2 dedos de un vaso de ponche (o brandy, ron, lo que encuentres en casa que le dé vidilla..)
  • Sésamo para decorar las galletas y cualquier otro fruto seco

Elaboración

Lo primero, lávate las manos muy bien, y asegúrate de que la superficie en la que vas a trabajar está perfectamente desinfectada. 

Picar las pasas y los dátiles y echar en un bol con un buen chorreón de ponche o brandy. Dejar macerando. 

En otro bol, mezclar los aceites, el huevo y la miel, y batir con las varillas hasta conseguir una mezcla homogénea. 

A continuación, incorporar a esa mezcla líquida la harina de trigo en primer lugar, luego el bicarbonato y la canela, y por último, la harina de algarroba. Mezclar con cuidado, dándote cuenta que en el momento que añadas la algarroba, la mezcla se hará al principio algo más difícil de trabajar. Usa una espátula o una cuchara para ir amasando con paciencia. Añadir por último la mezcla de dátiles, pasas y ponche incluido a esta masa. 

En el momento en que puedas, amasa ya con las manos durante varios minutos. Déjala reposar durante unos 10 minutos. Mientras tanto, enciende el horno y precalienta a 200 grados. 

Galletas de algarroba 14 COLLAGE 640x640

Finalmente, hacer bolitas con las manos y aplastarlas ligeramente para darles forma de galleta, e ir colocándolas en una bandeja de horno con papel vegetal de base. Deja una distancia suficiente entre galleta y galleta para que al hornearse no se peguen. Hornear durante 15 minutos a 200 grados. 

Galletas de algarroba 9 640x472 

Una vez las saques del horno, déjalas enfriando sobre una rejilla, para que no cojan humedad. Cuando se enfríen, consérvalas en un bote de cristal bien cerrado. Y tendrás galletas para pasar un confinamiento algo más feliz.  

 

Galletas de algarroba 4 640x479

 

 Quédate en casa. Y dedica unos minutos de tu día a pensarte, a ver qué encuentras. 
Os abrazo desde la realidad temporalmente detenida, con la emoción de hacerlo tocando y besando muy pronto.

 

 

 

 

 

Publicado en Gastronomía
Domingo, 15 Marzo 2020 14:06

Nutrimente temporalmente en formato online

La resiliencia es una extraordinaria capacidad que tenemos los seres humanos para adaptarnos positivamente a las situaciones adversas. Es el momento de potenciar nuestra creatividad y nuestro lado más humano para hacer frente a esta situación. Todo va a salir bien.

Escribo desde el ostracismo voluntario… un domingo por la mañana, acompañada del canto de los pájaros que hacen más natural un encierro extraño. Huele a azahar. Me gusta, se oye música de lo más variada, desde coplillas de principio de siglo hasta Ópera, el vecindario está dándole al oído musical en tiempos de retiro, y eso es bueno, porque a decir verdad, nuestros pensamientos andan como todo, desbocados.

En base a las recomendaciones del Gobierno, y por propia responsabilidad profesional y cívica, la consulta de NUTRIMENTE, permanecerá cerrada, de momento, hasta el próximo 13 de abril, según las nuevas indicaciones del Gobierno. Iré actualizándo las fechas en función de las directrices que nos vayan dando.

Escuchaba esta mañana en la radio a un escritor que decía, “la realidad está temporalmente detenida”. Aceptado el hecho, vayamos a las soluciones. Un plan de contingencia:

Continuar el trabajo que estábamos realizando los pacientes y yo en la consulta, ahora desde casa, mediante sesiones online

336 horas. Éste es el tiempo que durarán 14 días. Decidme una cosa. ¿Cuántas veces en lo que llevamos solamente de 2020, has dicho “no tengo tiempo para…”? De repente, acaban de servirnos en bandeja de plata, una ración de horas para emplearlas, en buena medida, en ciertas cosas que llevamos postergando una eternidad, como dedicarle más tiempo a la cocina, o a hacer ejercicio en casa. ¿Crees que puedes probar a ocuparte un poco más de ti?

Pienso también en el estrés y ansiedad colectivos, y en la consulta veo cómo han ido aumentando de manera exponencial los casos de pacientes que llevan una relación muy poco saludable con la comida, y consigo mism@s. Pienso en ellos en estos días, en los que habrá muchas tardes noches de idas y venidas en bucle a la nevera, por tristeza, aburrimiento, automatismo o desesperación. Pienso en mis pacientes, con los que estoy haciendo un trabajo de educación nutricional en torno a las emociones que producen la comida, pienso en aquellos que necesitan un seguimiento nutricional para hacer frente a la enfermedad/es que padecen, y me parece fundamental que, precisamente en estos días, no se vea detenido.

Me parece una oportunidad ineludible para poner en práctica ahora más que nunca, la filosofía con la trabajo cada día: la consulta de nutrición clínica es un espacio de aprendizaje, de amor a nosotros mismos a través de la comida, de acercamiento a nuestro cuerpo para cuidarlo y mantenerlo en las mejores condiciones de salud posibles, estemos sanos o padezcamos alguna enfermedad que requiera tratamiento nutricional, y también de autocrítica y de construcción para plantear perspectivas de cambio realistas.

La consulta de nutrición trasciende y va más allá de una báscula. Todo paciente que me conoce y viene a mi consulta, lo sabe muy bien. Es por ello que propongo continuar con las sesiones online a todos los que estéis interesad@s, hasta que podamos retomar las sesiones presenciales.

 ¿En qué consistirá una sesión online?

  •  Análisis de la situación durante las próximas semanas en casa: carga familiar, laboral, organización del tiempo, tareas, ocio.
  • Organización de la despensa y de la nevera: inventario de alimentos, aprovechamiento de recursos disponibles.
  • Elaboración de un plan de alimentación: menús, recetas, lista de la compra.
  • Ideas para hacer en familia (o sol@): talleres de cocina, juegos de nutrición, sesiones de cine y gastronomía, etc.
  • Material para profundizar en temas específicos que más te interesen sobre nutrición.
  • Actividad física en casa. Recursos creativos para no permanecer sedentarios.
  • Resolución de dudas posteriores a través de llamada, correo electrónico y whatsapp.
  • El estudio de la composición corporal será el único marcador que de momento no revisaremos. Te daré indicaciones para que puedas hacerlo tú mism@

 ¿Cómo puedo pedir cita?

Escribe un correo electrónico a Esta dirección de correo electrónico está siendo protegida contra los robots de spam. Necesita tener JavaScript habilitado para poder verlo. o directamente a través de la web, indicándome tu disponibilidad, y me pondré en contacto contigo para darte la cita e indicaciones necesarias.

 ¿El precio es el mismo?

Sí. El trabajo seguirá siendo el mismo que realizamos en la consulta presencial, mi cualificación y experiencia profesionales no varían por estar delante o detrás de una pantalla. No obstante, y tratándose de circunstancias tan excepcionales, se realizará un descuento de un 15% a aquellos pacientes que soliciten y abonen 2 o más sesiones online.

 Algunos datos más:

  • La sesión se abonará con anterioridad a la cita, mediante transferencia bancaria, al número que te enviaré por correo electrónico, adjuntando el comprobante.
  • Las sesiones pueden llevarse a cabo a través de Skype, Hangouts o videollamada de whatsapp.
  • La duración de la sesión es aproximadamente de 35-40 minutos, pero los que ya me conocéis, sabéis que le dedico a mis pacientes el tiempo que sea necesario en cada sesión, para que las dudas queden resueltas y el trabajo a realizar para las próximas semanas bien comprendido.
  • El horario de consultas será de lunes a jueves como hasta ahora, aunque los horarios serán flexibles.

 

Todo va a ir bien. Y cuando todo esto haya pasado, hagamos balance, seguramente tengamos mucho que reflexionar.

Cuidaos mucho. Dedicaos tiempo. Pensaos y disfrutaos un poco más. Nos acordaremos de esto cuando vuelvan los lamentos del despiadado tiempo.

 

 

 

Publicado en Educación Nutricional

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